Los discos de @discosdejazz

MIS DIEZ DISCOS DE JAZZ

@discosdejazz

Desde mis 20 años que más o menos escucho periódicamente jazz. Tengo 36, en dieciséis años he descubierto y amado centenares de discos. Elegir diez en un género tan vasto y complejo, y tan arraigado a mi rutina, es inevitablemente arbitrario. Dejo afuera inexplicablemente discos que me acompañan desde hace años (Lester Young With The Oscar Peterson Trio, 1954; Kind Of Blue, 1959; Judgment de Andrew Hill), pero que hoy no entran en esta lista. Probablemente la semana que viene mi decálogo sea otro y ahí estén incluidos. No obstante todo esto, acá van los de hoy:

 

10) Booker Little (1960, Time) Booker Little

El primer encontronazo que tuve con este genial trompetista muerto a los 23 años fue éste, su segundo disco. Un cuarteto de excepción: La Faro (en la etapa Evans), Tommy Flanagan y Roy Haynes. Compuesto casi en su totalidad por composiciones bellísimas y profundamente melancólicas que oscilan entre el hard y el post bop, es una contundente prueba de que si Little hubiera vivido unos años más los habría superado a casi todos.

vinilo Vídeo Booker Little (1960, Time) Booker Little

 

9) Out to Lunch (1964, Blue Note) Eric Dolphy

Una obra de excepción. Pese a lo mucho que se dice sobre Dolphy y el free, ésta es una obra eminentemente escrita, pensada y alejada de la improvisación pura. Como me pasa con los discos más jugados de Jimmy Giuffre, a mí Dolphy siempre me remite más al atonalismo de Schoenberg o Alban Berg que al free jazz. Uno de los discos donde mejor suena la batería (Tony Williams, que no llegaba a los 20 años cuando lo grabó). Tímbrica tan extraña como alucinatoria. Un canto del cisne, pero también el inicio de un modo de comprender el género.

vinilo Vídeo Out to Lunch (1964, Blue Note) Eric Dolphy

 

8) Night Lights (1963, Mercury) Gerry Mulligan

El disco más relajado de la historia del jazz? Si no lo es, le pega en el poste. Un álbum conceptual donde la noche y la serenidad definen toda la música. Un sexteto de excepción que sólo llegó a grabar dos álbumes (el otro es Butterfly With Hiccups que NUNCA SALIÓ EN CD). Art Farmer, Bob Brookmeyer, Jim Hall… no es demasiado para un álbum? Creo que es uno de los grandes discos del cool y uno de mis favoritos de todos los tiempos.

vinilo Vídeo Night Lights (1963, Mercury) Gerry Mulligan

 

7) Unity (1965, Blue Note) Larry Young

Siempre digo que este disco es el origen de una revolución, y sobre todo, el inicio de un nuevo modo de comprender el rol del órgano dentro del jazz. Increíble que después de todo lo que hizo Jimmy Smith sobre este instrumento apareciera el extraterrestre de Larry Young a crear estas nuevas texturas. Disco que se apoya sobre la libertad creativa de Woody Shaw y la polirritmia de Elvin Jones, una pieza absoluta del post bop y del espíritu inigualable de vanguardia que caracteriza al jazz. Pensar tan sólo en su último track (Beyond All Limits) como boarding pass hacia la revolución y la vanguardia eterna.

vinilo Vídeo Unity (1965, Blue Note) Larry Young

 

6) The Fox (1960, Contemporary) Harold Land

Para muchos la quintaesencia del hard bop es el sonido  Blue Note. Para mí lo es el sonido de este disco: el aporte creativo de Elmo Hope apoyado en el fraseo melancólico y suave de Harold Land (un saxofonista que si hubiera vivido en Nueva York sería recordado entre los más grandes) y el prodigio de Dupree Bolton, uno de los mejores trompetistas de todos los tiempos, sin ánimo de exageración alguno. Disco bailable, ameno, hermoso.

vinilo Vídeo The Fox (1960, Contemporary) Harold Land

 

5) Blowin the Blues Away (1959, Blue Note) Horace Silver

Otra de las piedras angulares de la historia del jazz, y quizá mi disco favorito de todo el hard Bop. Alguna vez llamé a Horace Silver como ese “dios que baila” del que habla el Zaratustra de Nietzsche. Todo en Horace Silver (y muy particularmente en este disco) está dispuesto para hacer feliz al oyente: las melodías, las cadencias, los solos que nunca sobresalen ni se pasan de la raya (como suele ocurrir en todo el jazz moderno, a qué negarlo), todo en perfecta proporción y equilibrio hecho de belleza. Nota aparte merece este quinteto junto a Junior Cook y Blue Mitchell, con el que Silver grabó cinco o seis discos, uno de los más compactos y exquisitos de la historia del jazz.

vinilo Vídeo Blowin the Blues Away (1959, Blue Note) Horace Silver

 

4) The Black Saint And The Sinner Lady (1963, Impulse) Charles Mingus

Soy de los que piensan que Mingus es el compositor más trascendente de la historia del jazz, lugar que sólo Ellington le podría disputar seriamente. Este disco es la cristalización perfecta de todas las ideas que fue desarrollando Mingus desde comienzos de los 50. Es también uno de los grandes y más extremos momentos de la historia de la big band como corpus orquestal jazzístico. Acá Mingus estira las posibilidades orquestales (y tonales: no es free jazz, no es hard ni post bop, es algo parecido a la avant garde) al máximo. Este disco me recuerda mucho al Wagner más extremo y barroco (el del Tristan Und Isolde). Un disco único.

vinilo  Vídeo The Black Saint And The Sinner Lady (1963, Impulse) Charles Mingus

 

3) Speak No Evil (1965, Blue Note) Wayne Shorter

Un disco que me acompaña desde hace muchos años, fue mi primer acercamiento a Shorter y quizá también al Blue Note que más me gusta. Uno de los pocos discos conceptuales del género, una obra circular, oscura y estructurada como un complejo poema nocturno. Shorter en este disco supera todos los límites de creatividad y belleza, sin caer en el fárrago del free ni en la extravagancia de ciertas zonas del avant garde. Disco que suena mejor de noche que de día, es asombroso pensar que mientras nosotros tomamos sidra y comemos pan dulce cíclicamente durante las nochebuenas, este quinteto grabó esta obra de un tirón durante la noche del 24 de diciembre de 1964.

vinilo  Vídeo Speak No Evil (1965, Blue Note) Wayne Shorter

 

2) A Love Supreme (1965, Impulse) John Coltrane

Es muy díficil plasmar en palabras lo que implica este disco para mí. Sólo decir que Coltrane me acompañó en momentos complicados de mi vida, y su mensaje musical fue siempre directriz para mí: “seguí adelante, seguí adelante”. Ese empuje que tiene Coltrane en general, en A Love Supreme adquiere una fuerza descomunal, debido a la espiritualidad absoluta del mensaje. Creo que es “el gran disco” espiritual del jazz, una obra de una profundidad mística inusitada para un discurso como el del jazz, que es eminentemente instrumental. Coltrane estaba conectado con la energía creativa del universo: este disco es el fiel reflejo de esa extraña energía. Cuando escucho esta etapa de la obra de Coltrane siempre se me viene a la mente el título del disco de Albert Ayler: Music Is The Healing Force Of The Universe. Eso para mí representa la obra del maestro, una fuerza sanadora.

vinilo  Vídeo A Love Supreme (1965, Impulse) John Coltrane

 

1) Explorations (1961, Riverside) Bill Evans

El primer disco que escuché de Bill Evans (y quizá del jazz en general) es éste, una obra que me acompaña desde hace años, y en todo tipo de circunstancias y experiencias. Está hecho de recuerdos, pero también de un profundo estímulo intelectual y pasional: quizá el disco más elegante de la historia de la música, un ejercicio de reinterpretación de standards hasta volver cada tema ajeno como propio. Un trio que llega al culmen de su cohesión en el estudio (en el vivo sería el Village Vanguard).  Así como Coltrane es el equilibrio perfecto entre creatividad y espiritualidad, Bill Evans es para mí la proporción perfecta entre intelectualidad y pasión. Porque es muy fácil intelectualizar su música, pero cuando escuchás Beautiful Love, Elsa o Nardis en las versiones que figuran en este disco, te das cuenta que la pasión que este hombre derramaba con suma precisión y contención, es algo que abruma. Siempre que hablamos con amigos de Bill Evans llegamos a la misma conclusión: Bill Evans es el último clásico de la modernidad. Clásico en el sentido de “dar clase”, pero también en que se enmarca en una tradición con la que decide continuar, aportando su propia voz. No hay ninguna señal de quiebre, de ruptura, ni de sobresalir en Bill Evans, todo está en un perfecto equilibrio de mesura y belleza.

vinilo Vídeo Explorations (1961, Riverside) Bill Evans

 


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