MILES DAVIS

Esta es la historia del hijo de un dentista y de una profesora de música que desde la adolescencia quería dedicarse en serio a tocar la trompeta y se convirtió en príncipe, “príncipe de la oscuridad” le decían.

Un príncipe ambicioso que aspiraba a Rey de su instrumento.

Su madre le había regalado un violín, pero él se empeñó, con el apoyo de su padre, en tocar la trompeta. Mamó de la música de Art Tatum, Duke Ellington, Andy Kirk, Bobby Hackett y Harold Baker.

Se matriculó en una escuela de New York pero fue en los locales de jazz como Minton´s, Savoy Ballroom ,Three deuces o el Onyx donde fue bandeándose, practicando y construyendo su sonido.

“Pasé mi primera semana en NY buscando a Bird y a Dizzy. Sí, fui a todas partes buscando a estos dos pajaros”.

Charlie Parker (Bird)  tenía seis años más que él y fue más que su mentor, como un padre.

vinilo  Escucha “Compulsión”

Trabajó en la Big Band de Gillespie y, sin riesgo de caer en la exageración, no ha habido otra banda que reuniera a mejores trompetas: Kenny dorham, Fats Navarro, Freddie Webster, Miles Davis y Dizzy Guillespie.

Faltaría Howard McGhee para completar la paleta de mejores trompetas de los años 40.

Miles no fue el mejor trompetista de la historia del jazz, estaba en desventaja instrumental, sobre todo con sus compañeros de bebop. Pero todos sabemos que lo que hace único a alguien no es ser el mejor, si no reunir otra serie de elementos.

En las palabras categóricas del saxofonista Jimmy Heath:

“Fats Navarro se comía a Miles Davis cada noche. Miles no pudo derrotarlo, no pudo vencerlo, no pudo superarlo y no pudo hacer nada excepto recibir un repaso en cada tono”

Con el paso de los años supimos que Miles seleccionaba las tomas que sonaban mejor acabadas, como queriendo evitar que se notaran los tonos defectuosos que a veces cometía en aras de improvisar y crear .

Puede decirse de Miles que era carismático, tenía mala uva, todoterreno, íntimo y por supuesto figura universal de la historia de la música.

Desde su nacimiento dejó huella indeleble en todos los episodios de la historia del jazz por los que pasó: bop, cool, hard, post bop, fusión, free, jazz rock.

Es conocido incluso por los que no sienten el menor interés por el jazz.

¿Qué hacía al “príncipe” tan especial?

  • Los jazzistas dicen que “el jazz no es lo que haces, está en cómo lo haces” y Miles sabía cómo hacerlo para atraer a un público joven, orgulloso de ser negro pero dirigido también a un público blanco y así su música permanece actualizada y fresca.

En sus comienzos Miles contó:

“Tocábamos por ejemplo el blues cuando de repente Bird comenzaba con el compás  once a improvisar, y como la sección rítmica se quedaba donde estaba y Bird seguía  tocando por su camino, sonaba como si el ritmo se acentuara en el uno y en el tres en  lugar del dos y el cuatro. Siempre que ocurría esto le gritaba Max Roach , el  baterista, a  Duke Jordan, el pianista, que no siguiera a Bird, sino que se quedara en lo que tocaban.  Con esto se produjo finalmente lo que Bird  deseaba y nos juntábamos otra vez todos.”

  • Sabía escuchar:  la ambición que tuvo en su vida le llevaría a escuchar con mucha atención a sus coetáneos de los que tomar ideas pero, sobre todo, sabía escuchar a los miembros del grupo con los que estaba tocando.
  • Tenía una gran capacidad de improvisación, se deriva de lo anterior. No todos los músicos de jazz la tenían. Especialmente en el jazz más tradicional la improvisación era más colectiva que individual.

En este sentido Herbie Hancock cuenta la anécdota en la que en una actuación de “So what” con Miles se equivocó al piano, cometiendo un fallo garrafal en un acorde y este adaptó lo que estaba tocando al error de Hancock para que no sonara como tal error.

vinilo Escucha la anécdota de Herbie Hancock

  • Conocía sus limitaciones: cuando iba a grabar con Charlie Parker “Koko”, basada en los acordes de cambios muy rápidos de “Cherokee”, Miles se negó a tocarla: “no iba a salir y ponerme en evidencia”.

vinilo Escucha “KoKo” con Charlie Parker

  • Quintaesencia de lo refinado: de los alegres y disparatados fuegos artificiales del bop y sus acordes cambiantes a la sencillez, al luto, al duelo, reflejo de su propia personalidad. Estilo refinado y de gran intensidad lírica. Quién sabe si el hecho de la extraña relación con su madre, a cuyo entierro no acudió influiría en esta melancolía musical que tan bien supo reflejar.

Para el violinista y musicólogo André Hodeir:  “Miles Davis  es  el  único  músico  que  pudo  darle a la música de Parker el carácter íntimo que representa una parte esencial  de  su  encanto.”

Otros músicos antes que él tocaron con esa delicadeza poética, pero lo que hacía diferente a Miles es que había pasado por el bop con el que revestía su sonido. Y abandonó este sonido melodioso para seguir explorando en las décadas posteriores.

  • Escalas en vez de acordes: los cimientos de su sonido se elevan sobre un conjunto de notas que toca sobre escalas. Lo contrario de la búsqueda de la dificultad de los acordes cambiantes de los boppers. Este estilo “modal” le daría más libertad para improvisar y sería el paso previo a la evolución hacia el free jazz. En este sentido Miles fustigaba injustamente al pianista Thelonious Monk con que tocaba “puros acordes falsos”.

vinilo Escucha “So What” 

  • Tuvo suerte: pudo tocar con la banda de Billy Eckstine a los 18 años, que estaba de gira por la ciudad, con Bird y Dizzy. Este golpe de suerte sin duda fue una oportunidad de oro que cambiaría su vida por completo.

A Miles le reprochaban que tocara de espaldas y sin mirar al público. “¿Qué otra cosa  quieren que haga?  ¿Quieren quizá que sonría?”

Su vida fuera del ambiente jazzístico no estaba carente de riesgo y “aventura”. Por ejemplo se rompió las piernas en una accidente con su deportivo.

También se dice que una vez  le dispararon dos macarras cuando estaba en Brooklyn con una chica en su coche.  Posteriormente Miles ofreció una recompensa de diez mil dólares por su detención.  Se dice que nadie reclamó la recompensa, pero un
par de semanas más tarde los dos macarras aparecieron muertos.

vinilo  Escucha “In a Silent Way” Stuttgart 1988

vinilo Escucha “Bitches Brew”

A medida que se iba desinflando la hegemonía de Miles en el mundo del jazz en los años 70, crecía el influjo de John Coltrane. En una ocasión en que Trane actuaba y se le escucharon acordes disonantes preguntaron a Miles:

– ¿No te parece que Coltrane va demasiado lejos?

-No. Soy yo quien no soy capaz de llegar tan lejos como él.

Para el guitarrista John McLaughlin, que grabó múltiples álbumes con Miles en su última etapa, fue un sueño hecho realidad tocar con él y con Wayne  Shorter, Chick Corea, Jack  Dejohnette  y  Gil Evans.

El “principe de la oscuridad” Miles Dewey Davis III fallecía a los 65 años por causas cardiorespiratorias.
Su cuerpo abandonaba  el mundo de los vivos pero su espíritu y música -valga la redundancia- han continuado expandiéndose hasta el día de hoy como un buen perfume en una habitación.


© Texto: E. Moreno

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